martes, 22 de octubre de 2019

¿JEFES O TIRANOS?

Para bailar tango se necesitan dos...

Muchas mujeres de mi generación, abrimos brecha en el camino hacia un trato más justo para la mujer en todos los ámbitos.  Para bailar tango se necesitan dos, y nos negamos a bailar con tiranos

Sin salir a las calles enarbolando una bandera, lejos del feminismo proselitista, nos enfocamos en desarrollar la autoestima, y reafirmar la propia valía, aprendimos a detectar el abuso y a poner límites.  y lo más importante, como madres, modelamos  esto para nuestras hijas e hijos.

Porque hay un abuso cotidiano menos visible que los actos de violencia sexual, que todavía sufren miles de mujeres en sus ambientes de trabajo. 

Me refiero a un acoso sutil y solapado de hombres o mujeres ―que también      las hay― con características de misoginia, que tienen posiciones de autoridad sobre una mujer, a la que tratan como objeto de su propiedad.

ABUSO COTIDIANO

El abuso empieza con exigencias desmedidas que aún si son cumplidas, no es suficiente. El "jefe" que actúa como tirano, se siente con derecho a llamarla o enviarle mensajes a todas horas, acosándola desde que sale de la oficina.


A pesar de que obtenga resultados, recibe críticas y empieza a vivir temerosa de que el más leve error desate una reacción. Si destaca porque resulta ser capaz, inteligente y talentosa, el jefe o jefa mediocre se siente amenazado, lo que se traduce en una escalada del abuso.

Rompiendo la cadena del machismo


La diferencia es que cada vez más mujeres educamos a nuestros hijos e hijas para romper la cadena del machismo que comienza en el seno familiar, justamente fomentado inconscientemente por las mismas madres en sus hijos, al darles privilegios como si fueran superiores a sus hermanas y siembran así la semilla del abuso de género que empieza en el hogar y pasa al ambiente laboral y a las calles. 

Actualmente, estamos propiciando y viviendo un cambio en el que nuestras hijas e hijos se unen con una pareja para hacer equipo y de común acuerdo hombre y mujer pueden ocuparse de los hijos, de las labores domésticas y de los gastos del hogar, de manera fluida y flexible.

Así, cada uno con sus fortalezas y debilidades propias, se complementan y se apoyan, y entonces sí, a bailar tango o hasta reggaeton, ¿por qué no?    

¡MAMÁ!

LLAMADO UNIVERSAL DE AYUDA Cuando mis hijos eran pequeños, les decía que entre los cuatro ya habían gastado demasiado la palabra "m...