miércoles, 13 de noviembre de 2019

LA PALABRA CON C


Un diagnóstico de cáncer y la muerte del ser más querido pueden ser catastróficos, pero no fue así...

Cuando me dijo el doctor que el tumor era maligno, lo llamó sarcoma, evitando la palabra con C, pero fue la primera que apareció en mi mente y entré en shock.  Sólo atiné a pensar que la probabilidad de que fuera benigno era del 99%, y parecía inaudito que yo hubiera caído en el 1%

Siempre que apuesto, pierdo; nunca me he sacado el premio en una rifa, y ahora me viene a tocar el único  boleto, uno entre cien, con el peor "premio"... CÁNCER.

Ahí empezó un viaje inesperado en una montaña rusa de emociones  mezcladas. miedo, tristeza, ansiedad, enojo, sobretodo porque ocho años atrás me diagnosticaron Parkinson y ahora esto, me parecía excesivo y absurdo...

Pero así era y había que atenderlo cuanto antes, así que me lancé a una actividad frenética, desde estudios, consultas, hablar al seguro, hasta pintarme el pelo porque si de por si en el hospital se ve uno desmejorada, al menos que no se vean las canas, ¿no?  -dijo la vanidad..  

La cirugía  fue exitosa, se retiró todo el tejido canceroso del muslo derecho y lo extraído se mandó a analizar para saber su agresividad y si quedarían todavía residuos.. Ese día en el hospital estuve muy acompañada físicamente y a distancia por mucha gente, mis hermanos, primos y amigos.   Mis cuatro hijos fueron los más cercanos y amorosos, estuvieron a mi lado y me apoyaron al 100%.

Pero me esperaba algo más... Al día siguiente al despertar en el hospital supe que mi mamá había muerto...  Después de un año de deterioro creciente derivado de una embolia, ya lo único que pedíamos era que Dios se la llevara a descansar... Por fin, así fue, pero justo cuando  yo estaba inmovilizada en una cama, más vulnerable que nunca... y se me rompió más el corazón.

Sólo pude asistir a una misa de cuerpo presente donde compartimos anécdotas y recuerdos de mi preciosa mamita y vimos un video que hizo mi hija María... Ahí me sentí en paz y muy bendecida por tantas oraciones, mensajes y muestras de cariño que recibí y sentí que mi mamá partió para envolverme en su luz protectora y acompañarme desde el cielo .

Hoy a una semana de la operación, la biopsia confirmó lo que yo confiaba que sucedería, que no hay más cáncer, quedé limpia y no requiero más tratamiento.  

Sentí cómo la fe efectivamente mueve montañas: al poner mi atención y mi energía en lo positivo, con mente y corazón alineados con la divinidad, las pérdidas se transformaron en bendiciones.

Así fue como el que podía ser el peor año de mi vida, se ha convertido en un buen año..

Dios conmigo y mi mamá con Dios... Así sea


sábado, 2 de noviembre de 2019

¡MAMÁ!

LLAMADO UNIVERSAL DE AYUDA


Cuando mis hijos eran pequeños, les decía que entre los cuatro ya habían gastado demasiado la palabra "mamá", que si no se sabían otra.  "Sí, mami o madre"...

En todos los idiomas y con todas sus variantes, es el llamado primordial, el primero que aprendemos los afortunados que contamos con una madre, tanto que ya de adultos, en caso de dificultad, no la llamamos pero ganas no faltan de que estuviera ahí a nuestro lado.

Nadie  escucha y nadie consuela como la mamá, así como también, nadie nos desespera tanto como ella.  .¿Qué pasa cuando le llega  la vejez, o la enfermedad y el deterioro subsecuente?  Entonces, se invierten los papeles, ella puede volverse una niña desamparada que necesita cuidados y apapachos. Así es como te quedas huérfana y con una "nueva hijita" que depende de ti.  

Lo más duro es cuando además de los achaques, hay alguna enfermedad y toca ver sufrir a tu mamá, cómo se va apagando poco a poco, como una vela que se está consumiendo, y por momentos parece que se extingue..   

Y sucede que al acercarse el final, una anciana que no puede hablar, ni caminar, que cuando no duerme su mirada parece ausente y apenas come, está siempre acompañada y cuidada con amor por una hija, aunque parece ya no reconocerla.   

Y sucede también que en la noche se oye su débil voz que llama. "mamá, mamá", a veces señalando hacia arriba con los ojos bien abiertos, como si la viera.  Será que su madre  la está esperando, para recibirla del otro lado, envolverla en luz y que descanse por siempre en sus brazos...

Esa anciana es mi mamá  Y me gusta pensar que así como mi abuela la recibirá a ella, cuando yo muera, mi mamá me recibirá en sus brazos como cuando me dio a luz.  

Así sea, mamita querida, no tengas miedo, tu mamá te espera, te puedes ir tranquila, ya puedes descansar... 

martes, 22 de octubre de 2019

¿JEFES O TIRANOS?

Para bailar tango se necesitan dos...

Muchas mujeres de mi generación, abrimos brecha en el camino hacia un trato más justo para la mujer en todos los ámbitos.  Para bailar tango se necesitan dos, y nos negamos a bailar con tiranos

Sin salir a las calles enarbolando una bandera, lejos del feminismo proselitista, nos enfocamos en desarrollar la autoestima, y reafirmar la propia valía, aprendimos a detectar el abuso y a poner límites.  y lo más importante, como madres, modelamos  esto para nuestras hijas e hijos.

Porque hay un abuso cotidiano menos visible que los actos de violencia sexual, que todavía sufren miles de mujeres en sus ambientes de trabajo. 

Me refiero a un acoso sutil y solapado de hombres o mujeres ―que también      las hay― con características de misoginia, que tienen posiciones de autoridad sobre una mujer, a la que tratan como objeto de su propiedad.

ABUSO COTIDIANO

El abuso empieza con exigencias desmedidas que aún si son cumplidas, no es suficiente. El "jefe" que actúa como tirano, se siente con derecho a llamarla o enviarle mensajes a todas horas, acosándola desde que sale de la oficina.


A pesar de que obtenga resultados, recibe críticas y empieza a vivir temerosa de que el más leve error desate una reacción. Si destaca porque resulta ser capaz, inteligente y talentosa, el jefe o jefa mediocre se siente amenazado, lo que se traduce en una escalada del abuso.

Rompiendo la cadena del machismo


La diferencia es que cada vez más mujeres educamos a nuestros hijos e hijas para romper la cadena del machismo que comienza en el seno familiar, justamente fomentado inconscientemente por las mismas madres en sus hijos, al darles privilegios como si fueran superiores a sus hermanas y siembran así la semilla del abuso de género que empieza en el hogar y pasa al ambiente laboral y a las calles. 

Actualmente, estamos propiciando y viviendo un cambio en el que nuestras hijas e hijos se unen con una pareja para hacer equipo y de común acuerdo hombre y mujer pueden ocuparse de los hijos, de las labores domésticas y de los gastos del hogar, de manera fluida y flexible.

Así, cada uno con sus fortalezas y debilidades propias, se complementan y se apoyan, y entonces sí, a bailar tango o hasta reggaeton, ¿por qué no?    

jueves, 26 de septiembre de 2019

MI BUCKET LIST



Y ELTON JOHN...


"Cosas que quiero hacer antes de morir", es un título muy largo, más fácil referirse a la bucket list. Además,  mencionar la propia muerte para alguna gente resulta de mal agüero, lúgubre o pesimista.

¿Pesimista? Como si dependiera de la actitud morirse antes o después, o no morirse; habrá que difundir  la noticia: la única certeza que tenemos en la vida, es la muerte, y todos vamos para allá... 

¿Qué mayor optimismo y  entusiasmo por vivir que tener una lista de deseos que realizar o propósitos por alcanzar antes de morir?    Y escribirlos implica un compromiso y  un acto de amor que muestra la capacidad de soñar y disfrutar estar vivo.  A mí me parece positivo que todos a cierta edad, en especial de 60 y más, hagamos una bucket list.

Mi lista incluye cosas con diferentes grados de importancia, entre ellas, asistir a un concierto de  Elton John.   Cuando vi la película, Rocketman,  me  trajo a la mente ese deseo, con tal fuerza que salí del cine decidida a lograrlo.

El filme retrata el enorme talento de Elton John y el intenso drama existencial que vivió desde su infancia, a pesar del cual, logró salir adelante, donde muchos artistas se han auto destruído.  Ver su vulnerabilidad y su fuerza, me inspiró profundamente. 

Busqué información y supe que estaba en una gira mundial para despedirse de su carrera y uno de sus últimos conciertos era en San Francisco, California.  Un mes después iba yo volando rumbo a esa ciudad, felizmente acompañada por dos de mis hijos, animados por mi iniciativa.


DESEO CUMPLIDO 


"El día que vi a Elton John", así recordaré siempre el 13 de septiembre de 2019.  No he asistido a muchos conciertos en mi vida, pero este es sin duda el más espectacular.  Por dos horas y media, Reginald Kenneth Dwight, cantó sus mejores composiciones, como Benny and the Jets y Rocketman, haciendo un despliegue de pasión y de su maestría al piano.  


Hubo momentos, en que me contagió a tal grado su energía, su entrega, que me sentí conectada con él y me di cuenta de porqué estaba yo ahí, porqué no quería morir sin verlo.

Y cuando parecía que ya se había acabado, el hombre que le dijo al mundo I’m still standing, regresó al escenario y cantó dos más de sus grandes: Your song y Good bye Yellow Brick Road, con la que dió un último adiós a su carrera, en la que ha brillado no solo por su arte, también por su calidad  humana...  

Adiós, Elton John...

domingo, 18 de agosto de 2019

SE VA OTRO HIJO...


DE LOS 4 QUE TENÍA...


Otro hijo que se va y como dice la canción infantil, "de los 4 que tenía, ya no más me queda uno..."  Con él se lleva al niño risueño, de grandes ojos azules, que todo indagaban y de todo preguntaba por qué, el niño soñador y cariñoso que fue y aún vive en su interior, tras la expresión seria, la altura y la fuerza de un hombre de trato reservado y palabras escuetas.  Y me quedaré con cierta nostalgia, sí, pero sobretodo satisfecha y orgullosa de verlo independizarse y tomar su propio camino...

Un mes antes...

Adiós, ma..., hola, ma.  Es casi lo único que escucho de mi hijo de lunes a viernes, cuando se va a trabajar temprano y regresa hasta en la noche, arrastrando el cansancio de todo el día...
De niño su máximo ídolo era Michael Jordan y soñaba con ser jugador de basketbol, pero entonces no era alto, en cambio, era brillante para las matemáticas, así que acabó estudiando ingeniería.  Finalmente, se estiró y ahora es un ingeniero, muy alto que juega golf.
Para el trabajo, es el más responsable;  si se trata de la fiesta, es el más puesto  y hace amigos con facilidad.  Además de tener un carisma especial, es alguien con quien puedes contar, quizá no tanto para cambiar un foco, pero sí para correr a ayudarte si te chocó un camión o si estás en urgencias porque tu mamá sufrió un derrame cerebral..  
Mientras escribo, escucho que alguien llega y luego él se asoma por mi puerta a saludar: "¡Hola ma!, te traje una sorpre", dice dándome un chocolate y un beso de buenas noches.

El último día...

Será sábado, el día de la mudanza.   En la mañana escucharé la televisión encendida en su recámara, como ocurre todos los días cuando llega del trabajo, y se encierra en su "cueva", a soltar el cuerpo y distraer la mente del estrés y afán cotidiano.  
Por última vez, tocaré a la puerta y entraré a sentarme en su cama para platicar, como lo hacemos de vez en cuando.  Le diré “te voy a extrañar,  mijito”, y se me quebrará la voz, porque de por si lloro por todo.  El me tomará la mano y dirá “yo a ti, mami”... 
Eso sería todo... y nos quedaremos en silencio, hasta que suene el timbre avisando que el camión de la mudanza ha llegado.

sábado, 6 de julio de 2019

LAS CANAS NO QUITAN LAS GANAS...

LA VEJEZ NO EMPIEZA EN LA TERCERA EDAD


Los mayores de 60 somos como los cincuentones de los años 90.   Estamos en la llamada tercera edad, pero para nada empezamos a envejecer, y aunque te den tu credencial de INAPAM y te  ofrezcan la jubilación, aunque todo el mundo te hable de usted y te cedan el lugar en las salas de espera, no te lo creas.  A pesar de ser considerados adultos mayores,  nos faltan más de 10 años para llegar  a viejos, que sería ya una "cuarta edad" por ahí de los 80 de edad. 

De cualquier manera, las ganas de vivir no son cuestión de edad y las canas no quitan las ganas.


Estamos definiendo una nueva generación, que sería la generación P, porque es una etapa de plenitud, no vinculada a la edad, sino a la actitud ante la vida.  A diferencia de los que se sientan a esperar el envejecimiento, como si fuera el fin del juego, nosotros seguimos como si nada, abriendo brecha por una nueva ruta.

La diferencia es que conservamos el cuerpo y la mente activos,  trabajando con una vitalidad que parece renovarse y contamos con una notable  capacidad de gozar el aquí y ahora, porque estamos más conscientes que nunca, de la inevitabilidad del tiempo y del valor de cada momento..  

El otoño de la vida  se nos presenta con su luz radiante que hace brillar los colores del entorno, produce el mejor clima para andar a paso lento, disfrutando  lo que trae cada día, con una mirada más sensible y sabia, entrenada por la experiencia,  para apreciar los detalles, para ver con el corazón, más que con los ojos, como dice El Principito, de Antoine de Saint-Exupéry.


La generación P desarrolla ciertas actitudes y prácticas:
  • Conocerse a fondo a si mismo 
  • Casarse o divorciarse a edades que antes parecían absurdas
  • Seguir contribuyendo a la familia y a la sociedad
  • Apreciar las pequeñas cosas y agradecer a la vida 
  • Estrechar más los lazos familiares 
  • Cultivar las relaciones de amistad y de trabajo
  • Bromear y reírse  hasta de si mismo
  • Ejercer la creatividad sin inhibiciones
  • Despreocuparse del "qué dirán"
  • Practicar una afición: bailar, cantar, yoga, cocinar, etc.

Hora de cosechar lo que sembramos y vivir plenamente.  


sábado, 22 de junio de 2019

¿LA MEMORIA SE JUBILA?

EN BLANCO...


Así, con la mente en blanco, te encuentras un día parado en medio de la habitación  donde acabas de entrar para... traer qué?  O para hacer qué?...  Por más que te exprimes las neuronas tratando de recordar a qué diantres fuiste ahí, sigues en blanco, hasta que mejor te das media vuelta y te regresas...  
En medio de la incredulidad, empiezas a sospechar que la memoria también se jubila, se va sin avisar y sin importar que tú sigas activo, trabajando; sin importar  que tengas que recordar tus citas, el nombre de tus clientes, hasta las cosas más sencillas, como  pagar la luz antes de que venza.

Y también empiezas a elucubrar.., ¿qué me estará pasando? ¿Será solo la edad o será algo más ?  Hasta quizá creas ver al fantasma del Alzheimer rondando, quitándote palabras de la punta de la lengua y empañando tus recuerdos... 


Pero no, generalmente  las  causas son la edad, la menopausia o andropausia (sí señores, sí existe) y el estilo de vida actual, que implica estar bombardeados a toda hora por estímulos de un entorno tan cargado y acelerado que ataranta con información constante a través de  whatsapp, mensajes de texto, messenger, llamadas, etc...

Imposible dar seguimiento y recordar todas las cosas. Más que nunca, hay que llevar una agenda diaria, apuntar los pendientes, poner alarmas y sobretodo poner atención.

Además, la memoria, quiero decir, lo que queda de ella,  es caprichosa... Resulta que te acuerdas de cosas inútiles como el teléfono de casa de tus padres hace miles de años, pero que no te pregunten qué película viste en el cine la semana pasada porque te quedas en blanco...

“¿Te acordás cuando hablábamos de corridito?”, le dijo riéndose, una señora argentina a su marido y recuerdo la gracia que me hizo escuchar eso.  La mía, fue la risa de “qué chistoso, jajaja, yo jamás voy a llegar a eso”.., porque hace 15 años me parecía inconcebible, pero hoy, es otra  historia... 

Efectivamente,  ya no puedo  hablar "de corridito", porque cada tres palabras, se me olvida una, pero como la señora argentina, no pierdo el sentido del humor... 


LA PALABRA CON C

Un diagnóstico de cáncer y la muerte del ser más querido pueden ser catastróficos, pero no fue así... Cuando me dijo el doctor que ...