domingo, 18 de agosto de 2019

SE VA OTRO HIJO...


DE LOS 4 QUE TENÍA...


Otro hijo que se va y como dice la canción infantil, "de los 4 que tenía, ya no más me queda uno..."  Con él se lleva al niño risueño, de grandes ojos azules, que todo indagaban y de todo preguntaba por qué, el niño soñador y cariñoso que fue y aún vive en su interior, tras la expresión seria, la altura y la fuerza de un hombre de trato reservado y palabras escuetas.

Un mes antes...

Adiós, ma..., hola, ma.  Es casi lo único que escucho de mi hijo de lunes a viernes, cuando se va a trabajar temprano y regresa hasta en la noche, arrastrando el cansancio de todo el día...
De niño su máximo ídolo era Michael Jordan y soñaba con ser jugador de basketbol, pero entonces no era alto, en cambio, era brillante para las matemáticas, así que acabó estudiando ingeniería.  Finalmente, se estiró y ahora es un ingeniero, muy alto que juega golf.
Para el trabajo, es el más responsable;  si se trata de la fiesta, es el más puesto  y hace amigos con facilidad.  Además de tener un carisma especial, es alguien con quien puedes contar, quizá no tanto para cambiar un foco, pero sí para correr a ayudarte si te chocó un camión o si estás en urgencias porque tu mamá sufrió un derrame cerebral..  
Mientras escribo, escucho que alguien llega y luego él se asoma por mi puerta a saludar: "¡Hola ma!, te traje una sorpre", dice dándome un chocolate y un beso de buenas noches.

El último día...

Será sábado, el día de la mudanza.   En la mañana escucharé la televisión encendida en su recámara, como ocurre todos los días cuando llega del trabajo, y se encierra en su "cueva", a soltar el cuerpo y distraer la mente del estrés y afán cotidiano.  
Por última vez, tocaré a la puerta y entraré a sentarme en su cama para platicar, como lo hacemos de vez en cuando.  Le diré “te voy a extrañar,  mijito”, y se me quebrará la voz, porque de por si lloro por todo.  El me tomará la mano y dirá “yo a ti, mami”... 
Eso sería todo... y nos quedaremos en silencio, hasta que suene el timbre avisando que el camión de la mudanza ha llegado.

sábado, 6 de julio de 2019

LAS CANAS NO QUITAN LAS GANAS...

LA VEJEZ NO EMPIEZA EN LA TERCERA EDAD


Los mayores de 60 somos como los cincuentones de los años 90.   Estamos en la llamada tercera edad, pero para nada empezamos a envejecer, y aunque te den tu credencial de INAPAM y te  ofrezcan la jubilación, aunque todo el mundo te hable de usted y te cedan el lugar en las salas de espera, no te lo creas.  A pesar de ser considerados adultos mayores,  nos faltan más de 10 años para llegar  a viejos, que sería ya una "cuarta edad" por ahí de los 80 de edad. 

De cualquier manera, las ganas de vivir no son cuestión de edad y las canas no quitan las ganas.


Estamos definiendo una nueva generación, que sería la generación P, porque es una etapa de plenitud, no vinculada a la edad, sino a la actitud ante la vida.  A diferencia de los que se sientan a esperar el envejecimiento, como si fuera el fin del juego, nosotros seguimos como si nada, abriendo brecha por una nueva ruta.

La diferencia es que conservamos el cuerpo y la mente activos,  trabajando con una vitalidad que parece renovarse y contamos con una notable  capacidad de gozar el aquí y ahora, porque estamos más conscientes que nunca, de la inevitabilidad del tiempo y del valor de cada momento..  

El otoño de la vida  se nos presenta con su luz radiante que hace brillar los colores del entorno, produce el mejor clima para andar a paso lento, disfrutando  lo que trae cada día, con una mirada más sensible y sabia, entrenada por la experiencia,  para apreciar los detalles, para ver con el corazón, más que con los ojos, como dice El Principito, de Antoine de Saint-Exupéry.


La generación P desarrolla ciertas actitudes y prácticas:
  • Conocerse a fondo a si mismo 
  • Casarse o divorciarse a edades que antes parecían absurdas
  • Seguir contribuyendo a la familia y a la sociedad
  • Apreciar las pequeñas cosas y agradecer a la vida 
  • Estrechar más los lazos familiares 
  • Cultivar las relaciones de amistad y de trabajo
  • Bromear y reírse  hasta de si mismo
  • Ejercer la creatividad sin inhibiciones
  • Despreocuparse del "qué dirán"
  • Practicar una afición: bailar, cantar, yoga, cocinar, etc.

Hora de cosechar lo que sembramos y vivir plenamente.  


sábado, 22 de junio de 2019

¿LA MEMORIA SE JUBILA?

EN BLANCO...


Así, con la mente en blanco, te encuentras un día parado en medio de la habitación  donde acabas de entrar para... traer qué?  O para hacer qué?...  Por más que te exprimes las neuronas tratando de recordar a qué diantres fuiste ahí, sigues en blanco, hasta que mejor te das media vuelta y te regresas...  
En medio de la incredulidad, empiezas a sospechar que la memoria también se jubila, se va sin avisar y sin importar que tú sigas activo, trabajando; sin importar  que tengas que recordar tus citas, el nombre de tus clientes, hasta las cosas más sencillas, como  pagar la luz antes de que venza.

Y también empiezas a elucubrar.., ¿qué me estará pasando? ¿Será solo la edad o será algo más ?  Hasta quizá creas ver al fantasma del Alzheimer rondando, quitándote palabras de la punta de la lengua y empañando tus recuerdos... 


Pero no, generalmente  las  causas son la edad, la menopausia o andropausia (sí señores, sí existe) y el estilo de vida actual, que implica estar bombardeados a toda hora por estímulos de un entorno tan cargado y acelerado que ataranta con información constante a través de  whatsapp, mensajes de texto, messenger, llamadas, etc...

Imposible dar seguimiento y recordar todas las cosas. Más que nunca, hay que llevar una agenda diaria, apuntar los pendientes, poner alarmas y sobretodo poner atención.

Además, la memoria, quiero decir, lo que queda de ella,  es caprichosa... Resulta que te acuerdas de cosas inútiles como el teléfono de casa de tus padres hace miles de años, pero que no te pregunten qué película viste en el cine la semana pasada porque te quedas en blanco...

“¿Te acordás cuando hablábamos de corridito?”, le dijo riéndose, una señora argentina a su marido y recuerdo la gracia que me hizo escuchar eso.  La mía, fue la risa de “qué chistoso, jajaja, yo jamás voy a llegar a eso”.., porque hace 15 años me parecía inconcebible, pero hoy, es otra  historia... 

Efectivamente,  ya no puedo  hablar "de corridito", porque cada tres palabras, se me olvida una, pero como la señora argentina, no pierdo el sentido del humor... 


lunes, 22 de abril de 2019

LA CANCIÓN NO ESCRITA...

Mujer de seis décadas

Ricardo Arjona le cantó a la señora de las cuatro décadas, aquella que "deja huellas por donde camina, que la hacen dueña de cualquier lugar",  pero no hay una canción en español, al menos que yo conozca, alusiva a las mujeres de cinco décadas, mucho menos de seis...

¿Será como se dice de manera casual, que al llegar a cierta edad, parece que las mujeres nos volvemos invisibles?  Como si al pasar la barrera de los 50 y los 60 años, entráramos a otro mundo, el de la menopausia y el envejecimiento.  Pues no es nada casual, porque a partir de ahí, conforme siguen pasando los años, se nos van restando puntos. 


¿Mujeres invisibles?

Yo veo tres causas:  una, la etapa reproductiva que ya quedó atrás, está sobrevalorada; dos, se supone que el papel económico de las mujeres mayores es limitado; y tres, los parámetros de la belleza femenina en nuestra sociedad, están ligados a la juventud.  En la publicidad solo se ven rostros femeninos con arrugas y canas, cuando se trata de vendernos algo, –"algo" que promete devolver la lozanía, la frescura del cutis joven–  si no, no somos objeto de mayor atención.

Y sin embargo, en este último tramo del camino, somos dueñas y señoras de nuestra vida, tenemos la sabiduría de la experiencia y mayor conciencia y creatividad que en la etapa de juventud.   Podemos vernos a nosotras mismas, escribir nuestra propia historia... nuestra propia canción...



Hay canciones sobre la mujer en la tercera etapa de la vida, pero se refieren a la figura de la madre y de la abuela, no a la mujer en todas sus facetas, la que no por ser abuela, deja de ser romántica, no porque la memoria le falle, deja de recordar, no porque se canse más, deja de bailar, ni por peinar canas, deja de ser activa y productiva.



Platicando con amigas y hermanas, surgió la idea de crear la letra para esa canción, que refleje la vida y la esencia de la mujer que está consciente de que ha vivido más tiempo del que le queda, acepta que ya no ve sin anteojos, que no hay colágeno, ni vitaminas que devuelvan la juventud, y que sabe vivir a sus anchas y plena de amor, el que ha dado y el que ha recibido...





lunes, 18 de marzo de 2019

LA RUTINA ¡NOS ANIQUILA!


RENOVARSE... O MORIR


SI hay algo que puede hacernos viejos rápidamente es vivir todos los días lo mismo, "en el lugar de siempre... y con la misma gente"‒como canta Juan Gabriel‒ hacer, pensar y sentir lo mismo de siempre y tener las mismas reacciones emocionales...

La rutina nos convierte en autómatas, que puede ser bueno para manejar un coche, pero no para responder a una situación repitiendo las reacciones que el cuerpo y la mente han aprendido y memorizado de tanto recorrer el caminito.

¿Se acuerdan del famoso perro de Pavlov?  
El pobre perro que salivaba en automático al escuchar una campana que anunciaba la comida, aunque ya no le dieran alimento.  Pues, ni más, ni menos, nuestro cuerpo está condicionado  a producir cierta química, ya sea  de enojo,  miedo, o tristeza, por ejemplo, sin que la respuesta pase por la mente consciente.

Por eso nos cuesta tanto cambiar cualquier conducta, porque cuando nos damos cuenta, ¡ya reaccionamos!  Y así nuestro cerebro  va perdiendo plasticidad y empieza a envejecer y a fallarnos.  Se requiere casi una terapia de shock para despertarlo  y mantenerlo alerta. 



Renovarse o morir, como el águila que a los 40 años, se arranca el pico y las uñas para que le crezcan nuevas y poder sobrevivir.  Nosotros no podemos "arrancarnos" de  nuestro trabajo o nuestras relaciones cotidianas, pero sí podemos encontrar maneras de variar la rutina.  Aquí van algunas sugerencias que ayudan a desactivar el piloto automático y estar conscientes:


  • Probar formas distintas de realizar el mismo trabajo
  • Tomar rutas nuevas para llegar a donde vamos
  • Conocer gente diferente y hacer nuevos amigos
  • Reír y reír (la risa favorece la presencia consciente y la salud)
  • Practicar un deporte o una afición nueva
  • Aprender cosas nuevas
Por último, lo mejor, hacer un viaje solo, es la manera ideal de salirse de la rutina, dejando atrás tu zona de confort.   Tomarte un tiempo lejos de todo y todos los conocidos es la mejor oportunidad para desactivar los patrones emocionales del pasado y reinventarte. 

Y que me perdone Juan Gabriel, pero se trata de que "tú al volver, SÍ encuentres algo extraño y NO sea como ayer" aunque él siga esperando...


domingo, 3 de marzo de 2019

VIDA MAS ALLÁ DEL CIBERESPACIO

LA PESADILLA DEL CELULAR

La tecnología es una maravilla, que a veces se convierte en pesadilla...


O será que los de mi generación,  clasificados como los  babby boomers, que no crecimos en esta cultura cibernética, aunque le hemos echado ganas y seso, difícilmente manejamos un dispositivo o nos sentamos frente a una computadora con la seguridad de los nacidos después de 1968, llamadas generaciones X, Y, Z y los famosos  millennials.


Pero ¡tiene su encanto!  ¿Cuándo nos íbamos a imaginar poder comunicarnos, informarnos, hacer compras y entretenernos a través de un pequeño aparato que nos acompaña a todas partes?  ¿O que podríamos trabajar sin problema desde la propia casa o llevar nuestra oficina con nosotros de viaje?  Sólo falta tener vehículos voladores para estar viviendo como Los Supersónicos porque ya la robótica también es una realidad.


Sin embargo,  tanta maravilla tiene su precio, y no me refiero a  los conocidos riesgos de inseguridad, invasión de la privacidad y a la ciberadicción,  sino a otros efectos sutiles.  

Al mismo tiempo que cada dispositivo nos presta un servIcio invaluable sin el que ya no podríamos vivir, también representa un dolor de cabeza cada vez que tenemos que dilucidar una nueva función, por ejemplo, si no sabes usar el power point y decides –por qué no– hacer una presentación de diapositivas  al cabo para eso hay tutoriales.


Entonces, resulta que en algún punto te atoras y te quedas ahí clavado descifrando cómo hacer lo que quieres,  hasta que de pronto te das cuenta que ya pasaron horas, que tienes entumido hasta el pelo, te duele la espalda y no has comido.  

El hecho es que conectados a internet y trabajando en una computadora, entramos en un estado en el que no estamos conscientes de nuestro cuerpo, la percepción del tiempo se altera y sin darnos cuenta, podemos pasar demasiadas horas frente a una pantalla.  

Cuando un día cualquiera tienes 80 correos electrónicos, 100 mensajes por whatsapp, otros tantos por messenger, más notificaciones en facebook e instagram, todo ahí en el celular, te das cuenta que no puedes vivir conectado, que la vida, está en nuestra conciencia y en el entorno inmediato, en la interacción con otros, en estar cara a cara, escuchar su voz, movernos... y eso es una maravilla...


domingo, 17 de febrero de 2019

RECORRIDO POR LA LOIRE


CON UN GUÍA INESPERADO...

Francia, abril 2018


Si alguien me hubiera dicho que viajaría en auto por el valle de La Loire, al lado de un desconocido de 85 años que maneja a gran velocidad, con quien me entiendo casi a señas, no lo hubiera creído.   Y sin embargo ahí estaba, con Germain, que no habla otro idioma más que el francés, mientras yo tardo media hora en armar una frase en la lengua de mis antepasados y cuando por fin la digo, sin ningún dominio de la fonética, no me entiende una palabra...

Es el papá de una amiga de Niza, que me hospedó amablemente en su casa y se convirtió en compañero de una aventura insólita.  Gracias a él he tenido la oportunidad de conocer desde dentro el fondo y la forma de vida de la gente en la campagne del centro de Francia y visitar los maravillosos castillos de la región.
Germain, viudo desde hace tres años, se prepara solo sus comidas, evita utilizar el micro ondas, tiene una tablet que ya no recuerda ni cómo se prende y hasta ahora, está estrenando la cámara de su celular que le enseñé a usar. Es un hombre sencillo, que  en cada rincón de su casa  conserva  un recuerdo de la esposa difunta: flores ya descoloridas, muñecas vestidas con encajes, una vitrina con adornos empolvados y un viejo reloj que suena cada media hora.



Chenonceau


En nuestras excursiones por lo castillos de La Loira, recorriendo carreteras que serpentean entre campos verdes, de pronto nos encontramos perdidos en la dirección contraria a nuestro destino,  gracias a un GPS de la era cavernícola.

Cuando nos paró un policía por exceso de velocidad,  tuve la impresión de que aquello bien podía ser un sueño, que me iba a despertar en mi cama, en el departamento  donde vivo en la ciudad de México.  Muchas cosas tienen  que  suceder antes,  infinidad de hilos que se cruzan, para que lleguemos a vivir  ciertos momentos y experiencias extraordinarios. 

El día de mi partida, dejé a mi amigo Germain parado en el andén de la estación en Tours, cuando el tren arrancaba y él, despistado como anda por la vida, volteaba hacia otra parte, por lo que ya no me vio decirle adiós con la mano…  

Au revoir, mon cher Germain...



SE VA OTRO HIJO...

DE LOS 4 QUE TENÍA... Otro hijo que se va y como dice la canción infantil, " de los 4 que tenía, ya no más me queda uno... " ...